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viernes, 12 de septiembre de 2014

Eosinófilos bajos, un síntoma poco frecuente

Como ya dijimos con la eosinofelia, la eosinopenia NO ES UNA ENFERMEDAD, sino una condición o un síntoma de una enfermedad. La eosinopenia es el descenso porcentual de los eosinófilos en la sangre, un tipo de glóbulo blanco que juegan un papel clave en el sistema inmunológico del cuerpo. Ellos son responsables de combatir las invasiones de otros organismos, como los parásitos y virus

Eosinófilos altos, un síntoma de otras muchas enfermedades

Médula ósea, en la esquina derecha se puede observar un eosinófilo.
Médula ósea, en la esquina derecha
se puede observar un eosinófilo.
Antes de nada, hay que tener claro una cosa: la eosinofilia NO ES UNA ENFERMEDAD, sino una condición o síntoma de otra enfermedad, por eso no tiene síntomas. La eosinofilia es un nivel más alto de eosinófilos, uno de los cinco tipos principales de glóbulos blancos o leucocitos que combaten las enfermedades.

Eosinófilos, son como una ametralladora con sensor, disparan a todo lo que se mueva

Animación 3D de un eosinófilo
Eosinófilo
Los eosinófilos son parte del sistema inmune innato, que significa que pueden “no específica” destruir cualquier invasor que encuentran en el cuerpo, tales como bacterias y parásitos. No significa específicamente que los eosinófilos no tiene que reconocer al invasor en concreto, sino simplemente reconocer al invasor como algo que no debe estar presente y debe ser destruido.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

¡Échale la culpa a los basófilos de tus alergias!


Figura 3D de un basófilo

Los basófilos son las células blancas más escasas de la sangre, ya que constituyen un 0,5% de los leucocitos totales. Se encarga del sistema inflamatorio, o sea que hace que una enfermedad se manifieste.

Mis glóbulos blancos, se han cambiado por mi abogado, que es ahora mi mayor defensa

Imagen tomada con un microscopio electrónico en la que se observa, de izquierda a derecha: un eritrocito, una plaqueta y un leucocito.
De izquierda a derecha: un eritrocito,
una plaqueta y un leucocitos
Antes de empezar, una breve explicación: la sangre, está compuesta por glóbulos rojos o eritrocitos (que transportan sustancias), por plaquetas (que se encargan de coagular la sangre cuando te haces una herida) y por glóbulos blancos o leucocitos (que son las células del sistema inmune). ¿Y que es el sistema inmune? Es el que se encarga de protegernos contra las enfermedades, identificando y matando células patógenas (aquellas que provocan enfermedades) y cancerosas.